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jueves, 24 de marzo de 2016

Stephen Szára y el DMT: la historia de su descubrimiento como psicodélico.

Sería difícil encontrar, en una muestra representativa de una población conocedora de psicodélicos, a alguien que no conozca la historia de Albert Hofmann y su viaje de bicicleta después de haber ingerido lo que resultó  una dosis masiva de LSD: el primer viaje de ácido del mundo. Pero serían muchos menos los que pudieran contarte gran cosa sobre el primer viaje con DMT (N,N-dimetiltriptamina), menos memorable, pero no menos importante. El folclor vendría después y se revelaría más extraño de lo que nadie pudiera haber predicho. Un viaje con DMT ciertamente es una de las más estrambóticas experiencias humanas.

Aunque seis décadas han pasado desde el primer viaje con DMT, la experiencia sigue confundiendo y mantiene un terreno fértil para la especulación sobre su significancia y significado (Meyer, 1997; Luke, 2011; Gallimore, 2013). Está claro que sería demasiado «occidentecentrista» ignorar el uso que hacen los indios del Amazonas con el DMT que contienen los brebajes de ayahuasca (Shanon, 2003; Frenopoulo, 2005; Shanon, 2005; Schmidt, 2012) o con la cohoba (Schultes, 1984), pero hasta que los efectos del compuesto puro fueron descubiertos, entendimos su papel en estos preparados tradicionales.

La historia comienza en 1953. El doctor y químico, Stephen Szára, planea un estudio para investigar posibles factores bioquímicos en la etiología de la esquizofrenia (Szára, 1989). Las noticias sobre los extraordinarios efectos del nuevo ácido lisérgico de Hofmann se han difundido por toda la comunidad médica europea y Szára estaba muy interesado en conseguir una pequeña cantidad para su propia investigación. Escribió a Sandoz, la única fuente de LSD en ese tiempo, para pedir una orden. Sin embargo, en ese entonces, Hungría estaba encerrada detrás del Muro y Sandoz no quería poner en manos de un país comunista una droga tan poderosa. Su pedido fue rechazado. Szára necesitaba una alternativa. ¿Mescalina?

«En este punto, pedí una orden de 10 gramos de mescalina a una farmacéutica británica. Para mi sorpresa y placer, la droga llegó en diciembre de 1955. Me recuerdo pesando 400 mg de mescalina en el laboratorio, unos días antes de Navidad y llevármela a casa.»

Habiendo leído y admirado The Doors of Perception de Huxley (1954), Szára estaba ansioso por experimentar los efectos de la droga. Su elección del momento oportuno para su primer viaje de mescalina ahora nos parece acertado.

«El día de Navidad la tomé a las 3 pm. Luego de una hora no sentía nada, así que decidí irme a la iglesia en la cima del Castle Hill, en Budapest. En el camino, dentro del autobús, empecé a sentir que mi visión había empezado a cambiar; miraba por la ventana el paisaje familiar y veía a los árboles moviéndose de una forma extraña. Cuando llegué a la iglesia y conseguí entrar ya estaba llena de gente, sin espacio para sentarme. La ceremonia había comenzado, la música del órgano llenaba el aire... Para mi sorpresa, mientras veía hacia el piso de mármol, este comenzó a crecer a mi alrededor hasta convertirse en un gran círculo. Mis vecinos parecían lejanos, sin embargo, sabía que podía tocarlos.» (Szára, 2014)

Conmovido por la experiencia, Szára puso su atención en un reciente artículo publicado por un trío de químicos, Fish, Johnson y Horning (1955), sobre los constituyentes químicos de la cohoba, usada por tribus ssudamericanas para inducir estados de éxtasis religioso (Schultes, 1984). Su análisis concluyó en dos componentes; el primero era la bien conocida bufotenina (Chilton et al., 1979). En un doble acto médico al típico estilo de los años cincuenta, Fabing y Hawkins (1956) establecieron los efectos desagradables, poco psicoactivos y en cierto grado tóxicos de esta triptamina, al administrar dosis altas a un grupo de desafortunados internos de la penitenciaría de Ohio. Basados en estos datos solamente, se asumió que la bufotenina era responsable de los efectos psicoactivos de la cohoba. Szára, como sea, no estaba convencido.

El otro componente principal del rapé era el farmacológicamente poco explorado alcaloide N,N-dimetiltriptamina (DMT). Sería muy agradable escribir que Szára tuvo el presentimiento de que el DMT era el otro componente psicodélico de la cohoba, pero no fue así. Como sea, era obvio que aquellos que buscaban comunicarse con los dioses, difícilmente se verían impresionados por los peligrosos, hipertensivos, asfixiantes efectos de la nauseabunda bufotenina. El DMT era la única alternativa y Szára decidió hacer un poco. Como además de médico, Szára tenía un grado en química orgánica, usando la síntesis publicada por Speeter y Anthony (1954), pudo sintetizar diez gramos de DMT en unos cuantos días. A diferencia de sus compañeros americanos, Szára se eligió como el primer sujeto a la prueba (de hecho, eligió a un gato, pero nos saltaremos esa parte). Consciente de que Hofmann había considerado que 250 microgramos de LSD era una dosis conservadora y terminó, en palabras de Szára, bombardeado, él optó por la misma pequeña cantidad que tomó vía oral. Por supuesto, nada sucedió. En los siguientes días, aumentó gradualmente la dosis a 10 mg/kg de peso o cerca de tres cuartos de gramo. Aún sin efecto, Szára estaba desmoralizándose y quizá a punto de abandonar el proyecto, cuando un colega le sugirió que debería inyectárselo:

«En abril de 1956 (el día exacto se desconoce [Nota del autor: abril tiene una importancia especial en la historia de los psicodélicos, con Hofmann tomando LSD por primera vez el 19 de abril]), probé tres dosis vía intramuscular, dejando pasar al menos dos días para permitir que la droga limpiara mi cuerpo. La primera dosis (30 mg, alrededor de 0,4 mg/kg de peso) observé varios signos como midriasis y formas geométricas coloridas a ojos cerrados. Emocionado por este resultado, decidí tomar una dosis más alta (75 mg o 1,0 mg/kg de peso), también vía intramuscular. En unos tres minutos los síntomas iniciaron, los autonómicos (hormigueo, temblores, náusea, aumento de la tensión arterial y de la frecuencia cardiaca) y perceptuales, como motivos orientales brillantes y coloridos, y después, maravillosas escenas que cambiaban rápidamente» (Szára, 2014).

Aunque Szára no recuerda más detalles de su primera experiencia, el viaje tenía el sabor típico del DMT para los usuarios contemporáneos —patrones geométricos complejos dan paso a las alucinaciones bien formadas, envolventes. Era obvio para Szára que esto era el secreto de la cohoba:

«Me recuerdo sintiendo una euforia intensa a dosis altas, que atribuí a la excitación de saber que, de hecho, había descubierto un nuevo alucinógeno.»





Andre R. Gallimore y David P. Luke (2015), DMT Research from 1956 to the Edge of Time

viernes, 18 de marzo de 2016

Margarita Dalton sobre LSD

«-¡Malos días!
-¡NO HAY PELIGRO!
Solo los que no han sentido la necesidad de despojarse del pensamiento, son los que se sienten tranquilos y repasan la palabra escrita.»


 Larga Sinfonía en D, (1968) Margarita Dalton

domingo, 6 de marzo de 2016

Breve recopilación de lisergamidas psicodélicas

Breve recopilación de lisergamidas psicodélicas

Las amidas de ácido lisérgico también llamadas lisergamidas son sustancias que comparten una misma estructura química base derivada del hongo ergot o cornezuelo (Claviceps purpurea). El  ácido lisérgico, en específico, se deriva de la hidrólisis de los alcaloides del ergot. La lisergamida más popular es, por supuesto, la dietilamida de ácido lisérgico ó LSD, sintetizada por primera vez por Albert Hofmann. Sin embargo, las lisergamidas se han usado de diferentes formas por sus efectos psicoactivos desde mucho tiempo atrás. Se teoriza que los misterios griegos del Eleusis incluían la ingesta de algún brebaje que contenía lisergamidas derivadas de algún hongo ergot que probablemente infestaba los cultivos de la región. En México y Sudamérica se han utilizado desde mucho tiempo atrás antes de la época precolombina a partir de preparados con las semillas de Rivea corymbosa conocidas como ololiuqui, la cual contiene como componente principal la ergina, otro nombre con el que se conoce a la amida de ácido lisérgico.


Después del descubrimiento de los efectos de la LSD y su gran potencia, Hofmann y su equipo en Sandoz sintetizaron un gran número de derivados de la LSD, muchos de los cuales se han probado en humanos y sus características han sido publicadas en la literatura científica. Debido a su estructura química tan compleja las lisergamidas pueden ser modificadas desde varios lugares de su estructura con el fin de cambiar así su actividad. En la mayoría de ocasiones, desde hace al menos hace cinco años, los cambios en su estructura química se realizan principalmente para evadir leyes de diferentes países que tienen desde los 60’s restricción sobre la LSD y, recientemente, sobre otras lisergamidas. 


La lisergamida más reciente que ha salido en el mercado de drogas de diseño y que ha dado mucho de que hablar es la 1-propionil-dietilamida de ácido lisérgico, también conocida como 1P-LSD, básicamente parte de la misma estructura de la LSD a la que se le ha enlazado un grupo propionilo al nitrógeno del grupo indol policiclico. Hasta el año 2015 no existía ninguna literatura científica que indicara que alguna vez se sintetizó este análogo, era un completo desconocido. Sin embargo, a principios del año pasado apareció a la venta en diferentes tiendas online de drogas de diseño y en diferentes presentaciones: blotters, gotas e incluso comprimidos.  Seguramente se sintetizó para sustituir a la LSZ y la AL-LAD que habían sido prohibidas en Inglaterra y otros países de Europa en el 2014. No cabe duda de que habrá ya listas nuevas síntesis de análogos por si la 1P-LSD corre la misma suerte ante las leyes prohibicionistas. De hecho, ya en 2016, la 1P-LSD ha pasado a la lista de controlados en Dinamarca, Suecia y Suiza.
       

A mediados del 2015, se comenzó a estudiar la teoría de que la 1P-LSD es una prodroga de la LSD, es decir que ésta es metabolizada in vivo en el cuerpo, en este caso vía hidrolisis, hasta convertirse en LSD. En un estudio realizado a finales del año pasado se encontró que además de ser prodroga de la LSD también actúa por su cuenta como agonista del receptor 5-HT2A. Puede ser debido a esto que muchos usuarios han detectado sutiles diferencias en sus efectos, como ocurre en la mayoría de las lisergamidas análogas de LSD. En comparación con la LSD, la 1P-LSD es un poco menos potente, pero se le acerca por mucho. Los efectos han sido detectados desde los 20 ug siendo entre 150-200 ug la dosis más utilizada para su comercialización. Su duración es de aproximadamente 10 horas cuando es consumida vía oral. Usuarios han reportado un poco más de estimulación que con otras lisergamidas (LSD, ALD-52, etc), euforia y mucha energía física sin sentir sedación como con algunas triptaminas, por ejemplo, la psilocibina, o con lisergamidas como la ALD-52.


La 1-acetil- LSD ó ALD-52 (otra lisergamida a la cual se le ha hecho un cambio –en el nitrógeno del indol- a partir de la estructura química de la LSD; si en el caso de la 1P-LSD se la ha añadido un grupo propionilo, en el caso de la ALD-52 se le ha añadido un grupo acetilo) se sintetizó por primera vez en 1957 por Hofmann y se realizaron en los siguientes años varias investigaciones con humanos en los que se demostró ser psicoactiva. Se exploró en dosis de 50-175 ug probando ser su potencia similar a la de la LSD, solamente un poco menor. Se descubrió que hay menos distorsión visual con esta sustancia que con la LSD y que suele producir menos ansiedad. Se identifica mucho por producir  ligeros efectos de sedación en donde la estimulación típica de la LSD está ausente. 

Durante los años 1968 y 1969, después de que la LSD fuera controlada en Estados Unidos, se hizo famoso un papel secante que comercializó la famosa comunidad hippie The Brotherhood of Eternal Love y que fue conocido como Orange Sunshine el cual se alegó se trataba de ALD-52 y no LSD. Fue sintetizado en un laboratorio underground por los químicos Tim Scully y Nicholas Sand, sin embargo la única síntesis que se conocía hasta el momento provenía de las investigaciones de Hofmann y en éstas usaba el propio LSD como precursor, es decir que aunque la ALD-52 fuera legal por el momento, los químicos tuvieron que haber sintetizado primero el controlado LSD por lo que a acciones legales seguían siendo criminales, uno de ellos fue detenido y pasó tiempo en la cárcel.

La LSZ fue sintetizada por primera vez por David Nichols en el 2002 como un análogo de la LSD con la intención de usarla para rastrear el sitio de unión de la LSD con el receptor 5-HT2A. Se ha reportado que la LSZ a diferencia de la LSD suele durar un par de horas menos y suele tardar más en sentirse los primeros efectos. Las dosis utilizadas suelen ser en el mismo rango que otras lisergamidas, entre los 150 ug y 300 ug. En la investigación de David Nichols se encontró que uno de los esteroisomeros de esta lisergamida es incluso un poco más potente que la LSD.


En 2013 se comercializó en tiendas online de drogas de diseño bajo el nombre de Diazedine, se distribuía en blotters y en algunos sitios en comprimidos. 

Fotografía de Bluelight

El análogo AL-LAD (6-alil-6-nor dietilamida de ácido lisérgico) apareció en el mercado de drogas de diseño casi al mismo tiempo que la LSZ. Alexander Shulgin la incluye en su libro sobre triptaminas TIHKAL y describe sus efectos en humanos en dosis de 50 ug a 200 ug. La duración de sus efectos es más corta que la LSD y que otras lisergamidas aquí presentadas siendo de 8 a 9 horas su duración máxima. Se reporta que su efecto suele ser más introspectivo. Usuarios reportan una subida más suave que la LSD, con menos estimulación corporal pero sin producir sedación. 

La ETH-LAD (6-etileno-6-nor dietilamida de ácido lisergico) es otro análogo de la LSD que Alexander Shulgin incluye en TIHKAL y que recientemente se ha encontrado a la venta en webs de research chemicals. Usuarios han reportado que es más suave que otras lisergamidas aquí presentadas, sus efectos suelen ser más llevaderos, con menos ansiedad, tampoco estimulación, aunque con menos visuales y menos introspección. Ha sido recomendada como una buena sustancia para principiantes en lisergamidas debido a esto. Sus efectos suelen durar entre 10-12 horas y las dosis promedio son entre los 150 ug y los 200 ug.


La 1P-ETH-LAD ha aparecido a la venta a principios del 2016, es otra lisergamida de la cual no se tiene historial científico publicado. Reportes de usuarios comienzan a aparecer y la describen como un buen sustituto legal de la LSD, aunque aún muchos esperan las primeras investigaciones científicas para conocer un poco más de ella.


Existen muchos otros análogos de la LSD publicados en la literatura científica que se sabe tienen efectos psicodélicos en humanos (PRO-LAD, LPD-824, MLD-41, etcétera), siendo las investigaciones de Hofmann, Shulgin y Nichols las más conocidas. Sin embargo, estos análogos no se han encontrado a la venta para el público en webs de drogas de diseño, o al menos no en una cantidad significativa que se pueda rastrear. Además de la 1P-ETH-LAD se espera que aparezcan muchos otros análogos de las lisergamidas ahora que su popularidad y el interés por estas sustancias está creciendo considerablemente de nuevo en el mercado de drogas de diseño. 



Mario Manjarrez